Una vieja leyenda hindú cuenta que hubo un tiempo en que los hombres y las mujeres eran dioses. Pero abusaron tanto de su divinidad que el Señor de los dioses, decidió quitarles y esconder la divinidad donde no pudieran encontrarla. Solicitó, entonces, sugerencias a los dioses menores. Le propusieron: "Enterremos la divinidad en la tierra". Pero el Dios de los dioses contestó: "No, eso no es suficiente, pues cavarán hasta lo más profundo de la tierra y la encontrarán".
Entonces los dioses replicaron: "En ese caso, echemos la divinidad a lo más profundo de los océanos". Pero el Señor de los dioses, respondió de nuevo: "No, porque, tarde o temprano, explorarán las profundidades de todos los océanos, y seguro que un día la encontrarán y la subirán a la superficie".
Los dioses menores concluyeron: "No sabemos dónde esconderla, pues no parece que exista, en la tierra o en el mar, un lugar al que el hombre o la mujer no puedan llegar algún día".
Entonces el Dios de los dioses dijo: "Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre y de la mujer: la esconderemos en lo más profundo de su ser, en su interior, pues ese es el único lugar en que nunca pensarán en buscar"...
"No sabéis que sois Templos de Dios, y Su Espíritu habita en vosotros"...dijo también un gran profeta hace muchos siglos. Pero el hombre y la mujer siguen sin entender, ni ser conscientes de ello.
¡Para ti que me escuchas!
La Voz del Invisible.
Entonces los dioses replicaron: "En ese caso, echemos la divinidad a lo más profundo de los océanos". Pero el Señor de los dioses, respondió de nuevo: "No, porque, tarde o temprano, explorarán las profundidades de todos los océanos, y seguro que un día la encontrarán y la subirán a la superficie".
Los dioses menores concluyeron: "No sabemos dónde esconderla, pues no parece que exista, en la tierra o en el mar, un lugar al que el hombre o la mujer no puedan llegar algún día".
Entonces el Dios de los dioses dijo: "Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre y de la mujer: la esconderemos en lo más profundo de su ser, en su interior, pues ese es el único lugar en que nunca pensarán en buscar"...
"No sabéis que sois Templos de Dios, y Su Espíritu habita en vosotros"...dijo también un gran profeta hace muchos siglos. Pero el hombre y la mujer siguen sin entender, ni ser conscientes de ello.
¡Para ti que me escuchas!
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