martes, 23 de septiembre de 2014

EL CUENTO DE LA CEBOLLA...

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales, y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado, por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquél verdor y a escuchar el canto de los pájaros.

Pero, de pronto, un buen día, empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado...El caso es que los colores eran centelleantes, como el color de una mirada o el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo.

Después de investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismísimo corazón - porque las cebollas también tienen corazón - una piedra preciosa. Ésta tenía un topacio, la otra un agua marina, aquella una esmeralda...¡Una verdadera maravilla!

Pero por alguna incomprensible razón, se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerable, inadecuado y hasta vergonzoso...Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular como eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un Sabio, que gustaba sentarse a la sombra de los árboles del huerto y que sabía tanto, que entendía el lenguaje de las cebollas y empezó a preguntarles una por una:
                     -¿Por qué no eres como eres por dentro? Y ella le iba respondiendo:
                   -"Me obligaron a ser así, me fueron poniendo capas, incluso yo me puse algunas para que no me dijeran nada".

Algunas cebollas tenían hasta diez capas y ya casi no se acordaban de por qué se pusieron las primeras. Y al final el Sabio se echó a llorar. Cuando la gente lo vio llorar, pensaron que esto era de personas inteligentes. Por eso, todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón.

                      Y así será hasta el final de los tiempos...

                                           A ti que me escuchas te digo:

  
                                    No permitas que te pongan capas, y menos ponértelas tú.
                                    ¡ Brilla con todo el resplandor!...

                                                         
                                                                              La Voz del Invisible

                                         

martes, 16 de septiembre de 2014

CÓMO TE ALIMENTAS...


Un antiguo Indio Cherokee dijo a su nieto:

          "Hijo mío, dentro de cada uno de nosotros hay una batalla entre dos lobos. Uno es "Malvado": Es la ira, la envidia, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, y el ego...
          El otro es "Benévolo": Es la dicha, la paz, el amor, la esperanza, la humildad, la bondad, la empatía, la verdad..."

          El niño pensó un poco y preguntó: 
                                      ¿Abuelo, qué lobo gana?

          El anciano respondió:
                                        "El que tú alimentas..."

                                           Y tú... que me escuchas...
                                                        ¿ Cómo te alimentas?


                                                      La Voz del Invisible