jueves, 23 de octubre de 2014

LA CONCIENCIA DE LA ABEJA...

Las abejas trabajan con sumo afán sin importarles que al final de la jornada la miel le sea sustraída de los panales. Ellas simplemente continúan haciendo lo que deben hacer con la máxima dedicación de la que son capaces.
Sigue adelante, entrega siempre tus dones. Está claro que habrá gente que tratará de quitarte lo que ofreces al mundo sin otorgarle el valor que merece, pero eso no debe detenerte. Las actitudes abusivas e invasoras de los demás no son tu responsabilidad. Tú no eres el apicultor, sino la abeja. 
                    Entrégale al mundo tu miel... 

Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevar nada contigo de lo que has recibido, solamente lo que has dado: el amor, un corazón enriquecido por el servicio, el sacrificio y el valor, pero sobre todo el amor.

                          Para ti que me escuchas, sé como la abeja.



                                                              La Voz del Invisible

jueves, 9 de octubre de 2014

EL CORAZÓN TAMBIÉN SE "ARRUGA"...

Mi carácter impulsivo me hacía estallar en cólera a la menor provocación. La mayoría de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado...

Un día mi consejero, hombre bueno y Sabio, que me vio dando excusas después de  una explosión de ira, me entregó un papel liso y me dijo: "Estrújalo".  Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel. Luego me dijo: "Ahora déjalo como estaba antes". Por supuesto, que no pude dejarlo como estaba. Por más que lo intenté, el papel quedó lleno de arrugas.

Entonces habló: "El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimas, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel. Porque, aunque intentemos enmendar el error, ya estará marcado.

Por impulso, no nos controlamos y sin pensar lanzamos palabras llenas de rencor. Después cuando pensamos en ello, nos arrepentimos. Pero ya no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y así dejamos "arrugas" en muchos  corazones.

Puedo ser mucho más comprensivo y paciente. Es más, puedo pedir perdón y reconocer mi error.

             No andemos por la vida "arrugando" corazones.

                                                                                 Tú que me escuchas.


                                                                                                   La Voz del Invisible.