viernes, 24 de enero de 2020

SER "CHIVO EXPIATORIO"...

            Según el Diccionario de uso del español, esta expresión se aplica en sentido figurado "a la persona en quien se descargan las culpas de las cosas malas que ocurren". 
              Encontramos su origen en la religión judía, donde se sacrificaba un macho cabrío para expiar los pecados ante Dios, según leemos en Levítico 16,20-22.
     Personal y colectivamente estamos acostumbrados a echar las culpas y descargar responsabilidades en otras personas, inocentes. Lo que cuadra con el texto de la Biblia.
              El filósofo y antropólogo francés René Girard, escribió en 1982 El chivo Expiatorio, un libro donde analiza esta temática, como la violencia en las sociedades primitivas y su relación con lo sagrado. Y recuerda que "víctimas inocentes" se encuentran en la mitología griega (Dionisio, Edipo...) y también en el Antiguo Testamento (sacrificio de Abrahán) y en el Nuevo Testamento (Jesús como Cordero de Dios).

             La expresión persigue al género humano desde siempre y también hoy, porque no nos gusta asumir nuestros fallos y cargar con ellos. No queremos pagar por ellos y preferimos buscar un chivo expiatorio...

              De todos los animales de la tierra, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir...Mira en tu interior, no busques fuera...en lo profundo de tu ser, está la respuesta, pero tienes que llegar al "Hondón" como dice Teresa de Ávila. No vivas buscando culpables , ni te culpes a ti tampoco, de lo contrario vivirás como un "chivo expiatorio" víctima de ti mismo o de otros... Vive el presente, el ahora, lucha por tus sueños, siendo agradecido por todo lo que tienes, haz el bien siempre que puedas, y será un día feliz, que ha merecido vivir con paz, alegría y armonía...Y haz silencio, siempre que puedas. 
                                                                           A ti que me escuchas. 



                                                                                       La Voz del Invisible. 

     

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