miércoles, 19 de febrero de 2020

OSCURA LA NOCHE...


          En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada;
a oscuras y segura
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y encelada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto,  que naide me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

          Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del día
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde naide parecía
¡Oh noche que guiaste!;
¡Oh noche amable más que la alborada!;
¡Oh noche que juntaste 
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

          En mi pecho florido, 
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

          El aire del almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

          Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado 
entre las azucenas olvidado.

                                                            San Juan de la Cruz




                                                                          La Voz del Invisible.

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