Una noche... cansado de vivir, salí al encuentro de la vida...no podía dormir...inquieto, nervioso y sin saber qué hacer, empecé a caminar...¿a dónde ir? Al cabo de un buen tiempo, andando juntos, pero solitarios, caí en la cuenta que era un anciano, y sin rodeos le pregunté: ¿Por qué se destruye el ser humano? ¿Qué circunstancias le hacen tan cruel?, después de un tiempo de silencio él, mirándome a los ojos contestó: "¿Me preguntas por qué?...mira a tu alrededor, mira al mundo, mira en tu interior..." hizo una pausa y continuó: "La política sin principios, y el gozo sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin amor..." después de un buen rato de silencio, afirmó: "Esto te destruye y te hace cruel...y recuerda que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita...vivís creándoos necesidades, y cada necesidad que os obligáis a satisfacer, es una nueva atadura que os aprieta y os hace más dependientes y menos libres. Tú, intenta ir por la vida, como lo que es, un corto o largo viaje, con mochila y poco equipaje, veras qué bien te encuentras...conozco personas, pocas por cierto, que no viven pendientes del dinero, que son desprendidas y, en verdad, nunca les falta lo necesario. ¿No son ellos los que más libres viven...? Poco después, sin darme cuenta, desapareció...
Siguiendo caminando, sin rumbo fijo, continué...no sabía dónde ir ¿para qué volver...? En casa no espera nadie, sólo el miedo tal vez. En un cruce de caminos, con una persona ya madura, pero joven tropecé, y sin pensarlo, también le pregunté: ¿Por qué el mundo no es más alegre? ¿Por qué no hay paz y es más feliz?, éste no hizo silencio, como el caminante anterior, me miró fijamente y reanudando el paso, con voz suave pero enérgica afirmó: "Porque el corazón humano no es humilde y está adornado con la avaricia y el odio, el ser humano no se reviste de sencillez, ni busca la sabiduría, va tras la riqueza y no la encuentra en su interior, va por el camino errado que impone ésta sociedad, busca donde no hay y toca puertas que no se pueden abrir...porque es esclavo y está manipulado por sus propias apetencias, egoísmos y deseos no hablados, porque solo busca beneficios efímeros y pasajeros que duran como la espuma y pasan volando...poco a poco, se va quedando ciego y, cada día es más esclavo..." sin apenas despedirse, desapareció...entonces, decidí volver...algo encontraré y, tal vez descansaré...
Cabizbajo y melancólico entré en mi hogar, abriendo la puerta, lo que no esperaba, encontré...eran uno, y no dos, el anciano y joven de conversación anterior...Maestros y Sabios los dos...hablando entre ellos, no pude entender, algunas palabras que grabé en mi conciencia interior: "La Libertad, la Unidad y el Compromiso, están llamando otra vez, con la Sabiduría han sabido vencer - El Proyecto de Unidad - dará mucho que hablar..." Y, desaparecieron los dos.
Reflexioné, oré, medité...no lo sé, ¿estaba dormido?, tal vez...El reflejo de Luna Llena por mi ventana entró...mi rostro iluminó y en ese instante todo mi ser "Despertó"...No recuerdo el tiempo que pasó, hasta que caí en la cuenta que yo, no era yo...El Sabio anciano y el Sabio joven, tomaron por morada, mi propio interior...sumergidos en el "Océano Profundo" todo desapareció...Siendo Uno, llegó la Transformación y el Invisible Habló...
Las primeras Luces del Alba amanecieron, iluminando mi corazón...y la vida cambió..."Libertad-Voluntad-y-Unidad, Tuyas son..." El "yo sin ser yo sin el otro" lo está viviendo, te aseguro, es la verdad...y profunda paz.
Si eres auténtico, sincero y, transparente...Lo Experimentarás y, "Despertarás".
Tú que me escuchas, inténtalo...
La Voz del Invisible.