miércoles, 21 de octubre de 2015

NO A LA IDOLATRÍA DEL DINERO

El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el mayor enemigo de un mundo más digno, justo y solidario. Hace ya más de veinte siglos que el Profeta de Galilea, denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la Humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.
"No podéis servir a Dios y al Dinero"...por eso no pueden trabajar por este mundo más humano, los que dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en la miseria y el hambre. Hemos de luchar, protestar y denunciar a una economía de exclusión y de iniquidad. Esa economía mata.

No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano que vive en la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es iniquidad.
Vivimos en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo profundamente humano. Como consecuencia, mientras las ganancias de unos pocos crecen rápidamente, las mayorías se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. 
La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que, de ninguna manera nos altera. Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los otros, de la mayoría de la población, y ni siquiera lloramos ante el drama de los demás.

El sufrimiento de la gran mayoría nos pide algo que no siempre estamos dispuestos a darle, nuestra mirada de frente, cara a cara. La situación social, política, económica, religiosa y ético-moral, que vivimos ahora nos está forzando a que hagamos frente al sufrimiento, y demos soluciones...no se puede seguir acumulando riqueza, y amándola en "paraísos fiscales", no se puede hacer política para unos cuantos preelegidos, no se puede seguir robando lo que es del pueblo, no se puede seguir justificando la avaricia y la deshonra...la guerra no tiene justificación vendiendo armas para seguir matando, seguir acumulando, vendiendo, robando, mintiendo y profanando lo humano...


                                                                   La Voz del Invisible




martes, 10 de marzo de 2015

ESPERANZA...Y CAMINO

Por más que ando buscando el camino yo sé que lo voy a encontrar, un camino que te iguale y luche lo mismo que luchas tú, con un pasado simple, porque fue simple el pasado y ganar lo conjugas en presente perfecto de un futuro inmortal, escribiendo nacer, pero de otra manera. Escribiendo renacer en nuevos días. Escribiendo para ti, pero para nadie más...y el que quiera escuchar.

Vuelve el ruido, el sol, la noche y la luna. El hacha vuelve al centro y los políticos a la tierra, sin dejar de robar, mentir, y usurpar...Y si a orillas del futuro tienes que cambiar de rumbo con el cuerpo ya cansado de un presente interminable, volverá tu eterna adolescencia y que vuelva, pero en el corazón del Universo y del mismo Dios, porque también volverán las oscuras calaveras a desenterrar tus espinas.
Estaremos juntos para verlo, anunciando el fin de los días con el alma en el umbral de la muerte, hacia otra Dimensión de eterna juventud. El color dura poco en la piel, el corazón es un músculo...

Serás un dios en el Olimpo de los dioses. Y desde entonces por más que pretendas hacer el bien, sabrás de pronto, que pronto te quedarás sin nada de lo que ahora presumes. Disfrutarás de la vida con bienes ausentes de pasado, y si sólo te llevas contigo esta letra al final del túnel, sera para siempre...


                                                                 La Voz del Invisible.

viernes, 23 de enero de 2015

CAMBIAR EL MUNDO...

La mayoría de las personas pretenden cambiar el mundo sin cambiar ellas. Los otros han de cambiar...los de arriba, dicen los de abajo. Los de abajo, dicen los de arriba. Los hombres, dicen las mujeres. Las mujeres, dicen los hombres...Y comenzamos a intimar y a presionar.
Difícilmente comprendemos que nadie tiene derecho a obligar a cambiar a los demás. Solo la convicción, solo el entendimiento, solo la amistad y el amor, solo la Sabiduría, pueden hacernos cambiar...Si es que, se tiene que cambiar. Quien pretende cambiar con violencia a los seres humanos es un dictador.
El ser humano, es el único que tiene capacidad de cambiarse a sí mismo. Solo así, cambiará el modo y la manera del ser humano y común vivir. Las estructuras sociales no se pueden cambiar solas. Las hacen los hombres, y ellos las sostienen y las soportan. Si no cambian los hombres nada cambiará. ¿Cambiar el mundo?

Hemos generado un "abismo" medioambiental con graves efectos sobre la madre Tierra y la población, sobre todo en los países más pobres, aunque llenos de riqueza. Nuestra demanda de recursos y la consiguiente contaminación superan las capacidades del planeta, y ya se están produciendo graves e irreversibles daños. El sistema económico impuesto, no esta suficientemente controlado y es disfuncional. El capitalismo no puede seguir incuestionado y a sus anchas...aunque ya se alzan voces de su "salvaje" hacer. Hemos olvidado el bien común y la justicia social.

El fundador de EE.UU, Ben Franklin, intentó en la Convención de Pensilvania y en la de la Constitución federal "limitar la riqueza que podían tener las personas". Sin embargo, otros delegados rechazaron su sabiduría alegando que eran ideas de un viejo...y así nos va.
Ojala, su propuesta hubiera tenido éxito. Esta limitación es parte de un conjunto que incluye afrontar la crisis financiera,, económica y ecológica que atravesamos, compartiendo recursos en lugar de sumergirnos en la corriente compulsiva de cultura consumista, de poder, y poseer..."tomando medidas para cambiar y teniendo el valor de decir a los demás que nosotros, como pueblo, y cada uno, debemos cambiar", Es una tarea difícil que necesitará mucha cooperación.

No bastan los análisis políticos, económicos, psicológicos...para traer la justicia y la paz. La raíz del mal está en el interior del hombre. Por eso, el remedio parte también del corazón. La paz, la justicia, la alegría y la felicidad en el mundo no brotan de la razón, son una conquista del corazón. La sociedad puede llamarse socialista, cristiana, comunista o maoista...Estará viciada hasta que el corazón humano no reine en ella, sano de raíz.

Una tarea fundamental para cada persona. ¿Cambiar el mundo?
                              ...Empieza por ti.


                                       Para ti que me escuchas.


                                                                 La Voz del Invisible



jueves, 23 de octubre de 2014

LA CONCIENCIA DE LA ABEJA...

Las abejas trabajan con sumo afán sin importarles que al final de la jornada la miel le sea sustraída de los panales. Ellas simplemente continúan haciendo lo que deben hacer con la máxima dedicación de la que son capaces.
Sigue adelante, entrega siempre tus dones. Está claro que habrá gente que tratará de quitarte lo que ofreces al mundo sin otorgarle el valor que merece, pero eso no debe detenerte. Las actitudes abusivas e invasoras de los demás no son tu responsabilidad. Tú no eres el apicultor, sino la abeja. 
                    Entrégale al mundo tu miel... 

Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevar nada contigo de lo que has recibido, solamente lo que has dado: el amor, un corazón enriquecido por el servicio, el sacrificio y el valor, pero sobre todo el amor.

                          Para ti que me escuchas, sé como la abeja.



                                                              La Voz del Invisible

jueves, 9 de octubre de 2014

EL CORAZÓN TAMBIÉN SE "ARRUGA"...

Mi carácter impulsivo me hacía estallar en cólera a la menor provocación. La mayoría de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado...

Un día mi consejero, hombre bueno y Sabio, que me vio dando excusas después de  una explosión de ira, me entregó un papel liso y me dijo: "Estrújalo".  Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel. Luego me dijo: "Ahora déjalo como estaba antes". Por supuesto, que no pude dejarlo como estaba. Por más que lo intenté, el papel quedó lleno de arrugas.

Entonces habló: "El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimas, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel. Porque, aunque intentemos enmendar el error, ya estará marcado.

Por impulso, no nos controlamos y sin pensar lanzamos palabras llenas de rencor. Después cuando pensamos en ello, nos arrepentimos. Pero ya no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y así dejamos "arrugas" en muchos  corazones.

Puedo ser mucho más comprensivo y paciente. Es más, puedo pedir perdón y reconocer mi error.

             No andemos por la vida "arrugando" corazones.

                                                                                 Tú que me escuchas.


                                                                                                   La Voz del Invisible.

martes, 23 de septiembre de 2014

EL CUENTO DE LA CEBOLLA...

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales, y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado, por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquél verdor y a escuchar el canto de los pájaros.

Pero, de pronto, un buen día, empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado...El caso es que los colores eran centelleantes, como el color de una mirada o el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo.

Después de investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismísimo corazón - porque las cebollas también tienen corazón - una piedra preciosa. Ésta tenía un topacio, la otra un agua marina, aquella una esmeralda...¡Una verdadera maravilla!

Pero por alguna incomprensible razón, se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerable, inadecuado y hasta vergonzoso...Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular como eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un Sabio, que gustaba sentarse a la sombra de los árboles del huerto y que sabía tanto, que entendía el lenguaje de las cebollas y empezó a preguntarles una por una:
                     -¿Por qué no eres como eres por dentro? Y ella le iba respondiendo:
                   -"Me obligaron a ser así, me fueron poniendo capas, incluso yo me puse algunas para que no me dijeran nada".

Algunas cebollas tenían hasta diez capas y ya casi no se acordaban de por qué se pusieron las primeras. Y al final el Sabio se echó a llorar. Cuando la gente lo vio llorar, pensaron que esto era de personas inteligentes. Por eso, todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón.

                      Y así será hasta el final de los tiempos...

                                           A ti que me escuchas te digo:

  
                                    No permitas que te pongan capas, y menos ponértelas tú.
                                    ¡ Brilla con todo el resplandor!...

                                                         
                                                                              La Voz del Invisible

                                         

martes, 16 de septiembre de 2014

CÓMO TE ALIMENTAS...


Un antiguo Indio Cherokee dijo a su nieto:

          "Hijo mío, dentro de cada uno de nosotros hay una batalla entre dos lobos. Uno es "Malvado": Es la ira, la envidia, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, y el ego...
          El otro es "Benévolo": Es la dicha, la paz, el amor, la esperanza, la humildad, la bondad, la empatía, la verdad..."

          El niño pensó un poco y preguntó: 
                                      ¿Abuelo, qué lobo gana?

          El anciano respondió:
                                        "El que tú alimentas..."

                                           Y tú... que me escuchas...
                                                        ¿ Cómo te alimentas?


                                                      La Voz del Invisible