jueves, 8 de febrero de 2018

NECESITO POCO...

Necesito poco y lo poco que necesito, lo necesito poco...
Será porque, uno de mis mejores amigos se ha enfrentado inesperadamente en estas fechas, a una enfermedad grave. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas regulares, como para colocar las cosas en su sitio. Será quizás, porque un bendito ángel de la sabiduría ha pasado cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación - al menos la sensación - de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante, lo es... Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, ni escalar puestos, ni los aplausos...sólo deseo vivir con dignidad y libertad. Tener lo necesario y sin apegos. Libre de cualquier clase de posesión. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia,de la maledicencia y el juicio ajeno.
Aparto de mi vida, y de mi vista, a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas, llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una lágrima. Detesto a los hombres esclavos, que rechazan su dignidad. Por supuesto, me aparto de los mentirosos y chismosos que se esconden en mil caretas, para juzgar al vecino, sin limpiar antes la carroña de su corazón.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los cínicos indiferentes, que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas y fariseos políticos, eclesiásticos y "beatas" de Iglesia, por su cinismo y "fachada", que depositan una moneda en la hucha de las misiones, pero no comparten la mesa con el vecino y menos con un inmigrante. A los que te aplauden cuando dices lo que quieren oír, y te critican y apuñalan cuando dices la verdad, que sale del corazón...A los que creen que sólo es importante tener y exhibir, en lugar de sentir, pensar, ser y amar.

En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan solo tener mi conciencia tranquila y en paz, experimentando que estoy en armonía, porque lo que pienso, digo y hago brotan desde lo profundo de mi ser y sin darme cuenta de ello, la mayoría de las veces.
Tengo el amor y la compañía de mis familiares y amigos. Mucha alegría, carcajadas y palabras de cariño y afecto antes de irme a dormir.

El recuerdo dulce de mis seres queridos, que son mis ángeles protectores. La naturaleza, con sus salidas y puestas de sol y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer arroz, o patatas todo el tiempo que sea necesario...
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico, por lo que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno, en el momento presente, sin preocuparme del mañana. Echar de menos a los que tengan que irse, aún con tristeza y dolor, porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado.

No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca,en una persona amargada y rencorosa, pase lo que pase. Y el día en que me toque irme, un puñado de personas piense que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí.  




                    Necesito poco,

                         ...y lo poco que necesito, lo necesito poco.





                                                                                          La Voz del Invisible














  


   

martes, 7 de febrero de 2017

¿LEVANTARÁ CABEZA EL MUNDO...?

Guerras, hambre, terrorismo, migraciones, injusticia institucionalizada, corrupción a gran escala, destrucción de la naturaleza...Se puede decir que la miseria humana, a nivel planetario, desborda continentes enteros, incluso grandes zonas de los llamados países desarrollados. Revistas especializadas e Instituciones Solidarias nos dan datos escalofriantes...Los Gobiernos parecen que no se enteran mirándose constantemente el ombligo y el bolsillo, sin dejar de robar...corrupción y más corrupción.
La miseria en gran escala y en grandes cantidades nos inunda por todos lados y continentes. Unos más que otros, pero al final, es la miseria la que manda. ¿Por qué? ...Unos más que otros. Miserables no son solo los que están sumidos en la miseria, sino también los responsables de que continentes enteros y millones de personas vivan miserablemente.
Las desigualdades económicas, sociales y de oportunidades son abismales y no van camino de acortarse. Debería darnos vergüenza el abismo que existe entre nosotros, y toleramos que unos se sientan más dignos que otros. Mientras unos, que son mayoría se arrastran en una degradante miseria, y sin posibilidades reales de superación, otros ni siquiera saben qué hacer con lo que poseen, ostentan animosamente una supuesta superioridad y dejan tras de sí un nivel de desperdicio que sería imposible generalizar sin destrozar el planeta...Seguimos admitiendo en la práctica que unos se sientan más humanos que otros, como si hubieran nacido con mayores derechos.

Se puede decir que, por activa o por pasiva, todos somos miserables. Unos porque están en la miseria, y otros por consentirlo y no hacer nada para evitarlo.¿Cómo se puede tolerar el genocidio de 50.000 personas, la mayoría niños, que diariamente mueren de hambre en tantos y tantos sitios de nuestro mundo? Si la Tierra es esencialmente una herencia común cuyos frutos deben beneficiar a todos, ¿cómo sólo unos cuantos se apoderan de toda la riqueza? Esto cuestiona seriamente los hábitos de una parte de la humanidad. ¿A qué esperamos para repartir equitativamente los bienes comunes y cambiar nuestros hábitos injustos? El Sistema político-social-económico, está corrompido...
 La misericordia no es solo un sentimiento de compasión con el hermano, sino -sobre todo- un compromiso para revertir la injusta situación en la que vive. Sabemos que es insostenible el comportamiento de aquellos que consumen y destruyen más y más mientras otros todavía no pueden vivir de acuerdo con su dignidad humana.

Un cambio en los estilos de vida podría llegar a ejercer una sana presión sobre los que tienen el poder político, económico y social. Hemos de anunciar, una vez más, que otro mundo es posible, y hemos de denunciar la injusticia imperante, con nuestra palabra y nuestra forma y estilo de vida. Y hemos de escuchar la voz de los profetas de nuestro tiempo, que vienen avisando desde hace años, el camino equivocado por el que transitamos. Veo, palpo en los pocos meses que llevo por aquí, semejante a  la Europa vieja, que son muchos, los que se arrastran en una degradante miseria, sin posibilidades reales de superación, mientras otros, ni siquiera saben qué hacer con lo que poseen, ostentan vanidosamente una supuesta superioridad, dejando tras de sí un nivel de desperdicio que seria imposible generalizar sin destrozar el planeta.       

                                                        ¿A qué esperamos?
 


                                                                                               La Voz del Invisible.                                        


                                                                                       




  

martes, 18 de octubre de 2016

QUIEN NO ARRIESGA NADA TIENE...

Quien no arriesga nada, nada tiene...El riesgo es esencial para crecer en la vida. Muchas personas, cuando se habla de "riesgo", oyen la palabra "peligro" y el miedo se apodera de ellas.Pero arriesgarse no quiere decir necesariamente ponerse en peligro. Tener miedo del peligro es una reacción normal y esencial para nuestra supervivencia. El riesgo consiste principalmente en salir de nuestra zona de confort (lo ya conocido) para vivir nuevas situaciones que nos permiten crecer.
En una sociedad cada vez más superprotegida y rodeada de confort, el riesgo parece tanto más horroroso. Pero, justamente porque estás superprotegido, arropado en tu bienestar, maniatado de tus posibilidades, es más esencial aún que aceptes desafíos, ¡que asumas riesgos! Sólo así podrás realizar tus sueños y mejorar tu vida. Tendrás más alegría y gozo, tus relaciones con los demás serán mejores, serás más confiado y estarás más en forma para superar los obstáculos diarios y encontrar soluciones para tus problemas. Aceptando  riesgos para conseguir lo que deseas, tendrás infinitamente más ocasiones de conseguirlo que si no los aceptas.
¡Ánimo y Coraje!

                                      A ti que me escuchas.


                                                            La Voz del Invisible

miércoles, 10 de agosto de 2016

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS...

Por sus frutos los conoceréis, dijo un gran sabio...
En la cultura de lo aparente, donde lo superficial dicta el comportamiento humano hasta límites insospechados, bueno es profundizar y aventurarse a bucear en el dicho popular que dice: "Las apariencias engañan". Empeñados por demostrar que la corteza y el envoltorio condicionan de forma inimaginable lo que encubren y envuelven, las personas nos sentimos atraídos por la fachada más de lo que nos imaginamos.
La dictadura  y la fascinación del envoltorio que emboba la vista y lanza un mensaje inequívoco de sensaciones al corazón, haciéndole doblegarse a aceptar lo superficial como barómetro de lo esencial y lo accesorio. En nuestro tiempo, lo cosmético y el maquillaje impresionan, y presionan, a propios y extraños...miren y observen a nuestros políticos...
Pero también habrá que dar crédito al proverbio que dice que "aunque la mona se vista de seda, mona se queda". La persona honrada, y sincera que pasa de lo superficial, lo tiene crudo en los tiempos que corren. En la cultura y dictadura de la imagen, del adorno, de la palabrería, hay un atractivo y un poder halagador incuestionable. 
"Las palabras se las lleva el viento, el ejemplo arrastra", dice el refrán...El testimonio y el estilo de vida , hablan por sí mismos sin necesitar adornos, ni palabras.... Algo deberían reflexionar y cambiar nuestros políticos al respecto: hablan y "cacarean", dicen pero no hacen, y se quedan tan frescos...
No olvidemos que "lo esencial es invisible a los ojos"... Tomando la imagen del árbol, la cultura occidental subrayaría sus frutos, es decir lo visible. La sabiduría oriental, en cambio, se fijaría en que si el árbol es tal, lo es por su raíz, precisamente por lo que no se ve...
Podemos afirmar aquello de: "Árbol bueno da frutos buenos"...
¿Qué frutos están dando nuestros representantes políticos?...cada uno juzgue por sí mismo...
¿Qué cosas les preocupan?... ¿El paro, la Sanidad, la Educación y Cultura? ¿Las familias sin techo, los ancianos desamparados, los jóvenes sin trabajo?...etc. 
"Por sus frutos los conoceréis"...Ya está bien de tanta palabrería. Yo les digo que: "se vayan a una isla desierta, en medio del océano, con una caña de pescar y rodeada de tiburones..." así aprenden a ser honrados, se van de una vez por todas... miran el bien común y sus gentes, y dejan de robar... que ya está bien de tanto farsante, "viviendo del cuento" y a costa de su pueblo...

                                        "Por sus frutos los conoceréis"...

                                                             
                                                        La Voz del Invisible


miércoles, 21 de octubre de 2015

NO A LA IDOLATRÍA DEL DINERO

El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el mayor enemigo de un mundo más digno, justo y solidario. Hace ya más de veinte siglos que el Profeta de Galilea, denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la Humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.
"No podéis servir a Dios y al Dinero"...por eso no pueden trabajar por este mundo más humano, los que dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en la miseria y el hambre. Hemos de luchar, protestar y denunciar a una economía de exclusión y de iniquidad. Esa economía mata.

No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano que vive en la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es iniquidad.
Vivimos en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo profundamente humano. Como consecuencia, mientras las ganancias de unos pocos crecen rápidamente, las mayorías se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. 
La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que, de ninguna manera nos altera. Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los otros, de la mayoría de la población, y ni siquiera lloramos ante el drama de los demás.

El sufrimiento de la gran mayoría nos pide algo que no siempre estamos dispuestos a darle, nuestra mirada de frente, cara a cara. La situación social, política, económica, religiosa y ético-moral, que vivimos ahora nos está forzando a que hagamos frente al sufrimiento, y demos soluciones...no se puede seguir acumulando riqueza, y amándola en "paraísos fiscales", no se puede hacer política para unos cuantos preelegidos, no se puede seguir robando lo que es del pueblo, no se puede seguir justificando la avaricia y la deshonra...la guerra no tiene justificación vendiendo armas para seguir matando, seguir acumulando, vendiendo, robando, mintiendo y profanando lo humano...


                                                                   La Voz del Invisible




martes, 10 de marzo de 2015

ESPERANZA...Y CAMINO

Por más que ando buscando el camino yo sé que lo voy a encontrar, un camino que te iguale y luche lo mismo que luchas tú, con un pasado simple, porque fue simple el pasado y ganar lo conjugas en presente perfecto de un futuro inmortal, escribiendo nacer, pero de otra manera. Escribiendo renacer en nuevos días. Escribiendo para ti, pero para nadie más...y el que quiera escuchar.

Vuelve el ruido, el sol, la noche y la luna. El hacha vuelve al centro y los políticos a la tierra, sin dejar de robar, mentir, y usurpar...Y si a orillas del futuro tienes que cambiar de rumbo con el cuerpo ya cansado de un presente interminable, volverá tu eterna adolescencia y que vuelva, pero en el corazón del Universo y del mismo Dios, porque también volverán las oscuras calaveras a desenterrar tus espinas.
Estaremos juntos para verlo, anunciando el fin de los días con el alma en el umbral de la muerte, hacia otra Dimensión de eterna juventud. El color dura poco en la piel, el corazón es un músculo...

Serás un dios en el Olimpo de los dioses. Y desde entonces por más que pretendas hacer el bien, sabrás de pronto, que pronto te quedarás sin nada de lo que ahora presumes. Disfrutarás de la vida con bienes ausentes de pasado, y si sólo te llevas contigo esta letra al final del túnel, sera para siempre...


                                                                 La Voz del Invisible.

viernes, 23 de enero de 2015

CAMBIAR EL MUNDO...

La mayoría de las personas pretenden cambiar el mundo sin cambiar ellas. Los otros han de cambiar...los de arriba, dicen los de abajo. Los de abajo, dicen los de arriba. Los hombres, dicen las mujeres. Las mujeres, dicen los hombres...Y comenzamos a intimar y a presionar.
Difícilmente comprendemos que nadie tiene derecho a obligar a cambiar a los demás. Solo la convicción, solo el entendimiento, solo la amistad y el amor, solo la Sabiduría, pueden hacernos cambiar...Si es que, se tiene que cambiar. Quien pretende cambiar con violencia a los seres humanos es un dictador.
El ser humano, es el único que tiene capacidad de cambiarse a sí mismo. Solo así, cambiará el modo y la manera del ser humano y común vivir. Las estructuras sociales no se pueden cambiar solas. Las hacen los hombres, y ellos las sostienen y las soportan. Si no cambian los hombres nada cambiará. ¿Cambiar el mundo?

Hemos generado un "abismo" medioambiental con graves efectos sobre la madre Tierra y la población, sobre todo en los países más pobres, aunque llenos de riqueza. Nuestra demanda de recursos y la consiguiente contaminación superan las capacidades del planeta, y ya se están produciendo graves e irreversibles daños. El sistema económico impuesto, no esta suficientemente controlado y es disfuncional. El capitalismo no puede seguir incuestionado y a sus anchas...aunque ya se alzan voces de su "salvaje" hacer. Hemos olvidado el bien común y la justicia social.

El fundador de EE.UU, Ben Franklin, intentó en la Convención de Pensilvania y en la de la Constitución federal "limitar la riqueza que podían tener las personas". Sin embargo, otros delegados rechazaron su sabiduría alegando que eran ideas de un viejo...y así nos va.
Ojala, su propuesta hubiera tenido éxito. Esta limitación es parte de un conjunto que incluye afrontar la crisis financiera,, económica y ecológica que atravesamos, compartiendo recursos en lugar de sumergirnos en la corriente compulsiva de cultura consumista, de poder, y poseer..."tomando medidas para cambiar y teniendo el valor de decir a los demás que nosotros, como pueblo, y cada uno, debemos cambiar", Es una tarea difícil que necesitará mucha cooperación.

No bastan los análisis políticos, económicos, psicológicos...para traer la justicia y la paz. La raíz del mal está en el interior del hombre. Por eso, el remedio parte también del corazón. La paz, la justicia, la alegría y la felicidad en el mundo no brotan de la razón, son una conquista del corazón. La sociedad puede llamarse socialista, cristiana, comunista o maoista...Estará viciada hasta que el corazón humano no reine en ella, sano de raíz.

Una tarea fundamental para cada persona. ¿Cambiar el mundo?
                              ...Empieza por ti.


                                       Para ti que me escuchas.


                                                                 La Voz del Invisible